Reportajes de datos
Investigación, limpieza y análisis de bases públicas hasta llegar a la historia que importa.
Periodismo de datos · Reportaje interactivo
Cada otoño, millones de mariposas cruzan un continente para llegar a un puñado de bosques de oyamel en el centro de México. Esta es su travesía, contada con datos.
Una historia de Estudio La Constelación · Ciudad de México · Datos: WWF México & CONANP
Desplázate para seguir la ruta
La monarca que llega a México no es la misma que partió. Ninguna mariposa hace el viaje completo: es una generación nueva, nacida al final del verano, la que emprende el rumbo al sur desde el sureste de Canadá y el noreste de Estados Unidos.
Sin mapa y sin memoria del camino, encuentran cada año los mismos bosques de oyamel en Michoacán y el Estado de México, a más de 3,000 metros de altura.
La población no se cuenta una por una: se mide por la superficie de bosque que las colonias cubren en invierno. En 1996 ocuparon más de 18 hectáreas. Dos décadas después, la cifra cabe en una fracción de eso.
La pérdida de hábitat, los herbicidas que arrasan el algodoncillo y un clima cada vez más extremo explican buena parte del desplome.
La tradición lo sabía antes que los datos: las primeras monarcas aparecen sobre el centro de México a fines de octubre, cerca del Día de Muertos. Para la cultura purépecha, son las almas que regresan.
Permanecen en reposo los meses fríos y emprenden el regreso al norte hacia marzo, cuando el bosque se entibia.
La Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca concentra la hibernación en un manojo de santuarios. El Rosario, en Michoacán, suele albergar la mayor colonia visitable del mundo.
Que tantas mariposas dependan de tan poca superficie hace al fenómeno asombroso y, a la vez, frágil.
La monarca pone sus huevos en una sola planta: el algodoncillo (Asclepias). Sin él, no hay siguiente generación. Sembrarlo —en jardines, camellones, escuelas— reconstruye el corredor que el viaje necesita.
Visitar los santuarios con guías locales, evitar herbicidas y apoyar a las comunidades forestales de la reserva también mantienen viva esta constelación que cruza el cielo cada otoño.
La Constelación es un estudio de periodismo y visualización de datos en la Ciudad de México. Trabajamos con redacciones, organizaciones civiles y museos para que un conjunto de cifras se lea como lo que es: una historia.
Investigación, limpieza y análisis de bases públicas hasta llegar a la historia que importa.
Piezas de scrollytelling, mapas y gráficas hechas a mano, sin plantillas, listas para publicar.
Paneles de monitoreo para que tu equipo lea sus indicadores de un vistazo.
Formación para redacciones y áreas de comunicación: del dato bruto al gráfico publicable.
Cuéntanos qué quieres mostrar. Te ayudamos a encontrar la línea narrativa y a ponerla en pantalla.
Escríbenos →