Camarón de Sinaloa curtido en limón, chile serrano, pepino y aguacate sobre tostada de maíz azul.
El comal nunca se apaga.
Cenzontle nació en una casona de los años treinta sobre la calle de Córdoba, en la Roma Norte. Tiramos el techo de la cocina para abrir paso al fogón de leña, y desde entonces todo gira alrededor del fuego: el encino que arde lento, el comal donde se echan las tortillas y la brasa que tatema el elote.
El cenzontle es el pájaro de las cuatrocientas voces. Así cocinamos: con técnicas de muchas regiones, con producto de quien lo siembra y lo pesca, sin querer parecernos a nadie más. Mesa de barro, luz de vela y mezcal servido sin prisa.
— Marina Quiroz, cocinera de la casa